Si al preparar un guiso y probarlo notas que te has pasado de sal,hay un truco muy simple que te ayudará a arreglar tu comida.
Es tan simple como añadir una patata pelada al guiso y dejarla cocer unos minutos;la patata absorberá el exceso de sal y tu plato quedará perfecto;ya no tendrás de qué preocuparte


